Dos palabras

Esta noche al oído me has dicho dos palabrasComunes. Dos palabras cansadasDe ser dichas. PalabrasQue de viejas son nuevas. Dos palabras tan dulces que la luna que andabaFiltrando entre las ramasSe detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabrasQue una hormiga pasea por mi cuello y no intentoMoverme para echarla. Tan dulces dos palabras?Que digoSigue leyendo «Dos palabras»

Golondrinas

Las dulces mensajeras de la tristeza son…son avecillas negras, negras como la noche.¡Negras como el dolor! ¡Las dulces golondrinas que en invierno se vany que dejan el nido abandonado y solopara cruzar el mar! Cada vez que las veo siento un frío sutil…¡Oh! ¡Negras avecillas, inquietas avecillasamantes de abril! ¡Oh! ¡Pobres golondrinas que se vanSigue leyendo «Golondrinas»

Esta tarde

Ahora quiero amar algo lejano…Algún hombre divinoQue sea como un ave por lo dulce,Que haya habido mujeres infinitasY sepa de otras tierras, y florezcaLa palabra en sus labios, perfumada:Suerte de selva virgen bajo el viento… Y quiero amarlo ahora. Está la tardeBlanda y tranquila como espeso musgo,Tiembla mi boca y mis dedos finos,Se deshacen misSigue leyendo «Esta tarde»

Lo inacabable

No tienes tú la culpa si en tus manosmi amor se deshojó como una rosa:Vendrá la primavera y habrá flores…El tronco seco dará nuevas hojas. Las lágrimas vertidas se harán perlasde un collar nuevo; romperá la sombraun sol precioso que dará a las venasla savia fresca, loca y bullidora. Tú seguirás tu ruta; yo laSigue leyendo «Lo inacabable»

Alma desnuda

Soy un alma desnuda en estos versos,Alma desnuda que angustiada y solaVa dejando sus pétalos dispersos. Alma que puede ser una amapola,Que puede ser un lirio, una violeta,Un peñasco, una selva y una ola. Alma que como el viento vaga inquietaY ruge cuando está sobre los mares,Y duerme dulcemente en una grieta. Alma que adoraSigue leyendo «Alma desnuda»

Frente al mar

Oh mar, enorme mar, corazón fieroDe ritmo desigual, corazón malo,Yo soy más blanda que ese pobre paloQue se pudre en tus ondas prisionero. Oh mar, dame tu cólera tremenda,Yo me pasé la vida perdonando,Porque entendía, mar, yo me fui dando:«Piedad, piedad para el que más ofenda». Vulgaridad, vulgaridad me acosa.Ah, me han comprado la ciudadSigue leyendo «Frente al mar»

Tú, que nunca serás

Sábado fue, y capricho el beso dado,capricho de varón, audaz y fino,mas fue dulce el capricho masculinoa este mi corazón, lobezno alado. No es que crea, no creo, si inclinadosobre mis manos te sentí divino,y me embriagué. Comprendo que este vinono es para mí, mas juega y rueda el dado. Yo soy esa mujer queSigue leyendo «Tú, que nunca serás»

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